Llegado el momento de finalizar Pablo la etapa de infantil hay que realizarle la evaluación psicopedagógica así como el dictamen de escolarización y tomar importantes decisiones para el futuro de Pablo en el colegio.
Durante estos tres años el equipo de orientación que ha tenido Pablo siempre ha trabajado muy bien con él, salvo el caso del orientador que lejos de cumplir con sus funciones se ha mantenido un poco al margen de todo, pero tampoco he echado en falta su presencia en el proyecto educativo de Pablo ni mucho menos en la orientación familiar.
Nos cita para la reunión y darnos cumplida información de la evaluación que ha realizado a Pablo y francamente no se si me esta hablando de mi hijo o de otro niño del colegio, porque la mayoría de sus conclusiones no reflejan para nada a Pablo.
Se que cada uno tenemos nuestro modo de trabajar, pero yo creo que cuando una persona tiene un diagnostico definitivo si se le va a realizar una evaluación hay que ajustar al máximo las pruebas, aunque bien he de decir que yo no soy muy partidaria de los test, pero si se aplican creo que hay que hacerlo lo mejor posible.
Al finalizar la reunión me entrega el dictamen de escolarización con la propuesta para el próximo curso en la cual me proponen que Pablo debe quedarse un año mas en infantil. En ese momento le dije que lo teníamos que hablar en casa pero que no le firmaba y que tampoco estaba de acuerdo con esa decisión. Me consta que por parte del resto del equipo de orientación no ha sido una decisión fácil de tomar.
Este tema como es algo que nosotros ya esperábamos lo habíamos hablado con los profesionales que trabajan con Pablo fuera del colegio y también con su neurólogo, y todos coincidían en lo mismo y no eran partidarios de que Pablo siguiera en infantil, ya que el no haber conseguido los objetivos educativos de infantil era algo que tampoco conseguiría estando un año mas y era mejor continuar con su integración dentro del colegio que tan buenos resultados nos estaba dando.
Al lunes siguiente tuve una reunión con todo el equipo de orientación y la única conclusión que me quedo clara después de salir de la reunión fue que si Pablo promocionaba a primaria sería un gran reto para él, del que somos conscientes, pero también un gran reto para el colegio.
Eso fue lo que mas me dio fuerza para decir un NO rotundo a la firma del dictamen de escolarización y para presentar un escrito para la inspección educativa argumentando los motivos por los cuales yo no compartía esta decisión.
El escrito lo entregue en el colegio el martes por la mañana y la verdad nuestra preocupación estaba presente, pero yo tenia un gran presentimiento de que la inspectora nos escucharía a los padres.
Esta mañana a primera hora me ha llamado del colegio la tutora de Pablo para comentarme que había salido un nuevo decreto sobre la evaluación de la etapa infantil y que por ello habían decidido que Pablo promocionara a primaria.
La verdad es que ha sido toda una sorpresa para mí, que en tan poco tiempo se haya tomado la decisión y la verdad es que tampoco estoy muy convencida de que este nuevo decreto que casualmente ha sido publicado ayer haya sido decisivo para la escolarización de Pablo o que francamente no quieren que la decisión la tome la inspección educativa, pero eso nunca lo sabré. Lo único que se que este año Pablo sigue adelante en la educación inclusiva y que vamos a conseguir llegar todo lo lejos que el sea capaz.
Porque ¿quien somos nosotros para poner limites a nadie?
Ahora solamente nos queda volver a firmar el nuevo dictamen de escolarización de primaria y saber los apoyos con los que contaremos el próximo curso, pero no me voy a conformar si mi hijo no tiene lo que por ley le pertenece.
Hay que intentar hacer las cosas bien para que salgan regular.